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Homenajes
13 de Abril de 2016

Adiós a Mariano Mores

Cada necrológica, cada amigo, cada familiar y cada desconocido que se acerca al Teatro Colón a despedirlo, habla de Mariano Mores como de un ser querido y cercano. Destacan su humildad, su sonrisa permanente, la eternidad de su música, y, claro, el don que lo distinguió.

Sus capacidades creativas, musicales, literarias y compositivas le valieron una trayectoria prodigiosa y un afecto inquebrantable en el porteño promedio. No hay citadino, no hay argentino, podría exagerarse, que no haya cantado el mantra filosófico que Uno encierra.

Las esperanzas, las ansias, los sueños. La neurosis, la traición, el desamor y el arraigo desangrado. Sólo la maestría podía transmutar el ser porteño en música, con el don de la alquimia. Sólo Mariano Mores, Mariano Alberto Martínez, podía lograrlo con tal simpleza.

Un tango es reconocido por la memoria popular cuando trasciende la antigua milonga y los actuales destinos turísticos. Los tangos de Mores tenían ese no sé qué: sus melodías han sido silbadas -son silbadas- por varias generaciones, durante casi 80 años en algunos casos.

Maestro tanguero, habiendo nacido hace 98 años en la Ciudad de Buenos Aires, habiendo brillado en todos sus bares y escenarios desde los 15, habiendo sido miembro de la mítica orquesta de Francisco Canaro, que lo cobijó y alentó por más de una década, habiendo sido eso y más; en 2015 el Teatro Colón tuvo el tino azaroso de homenajearlo en vida. 

El Festival de Tango de Buenos Aires arrancó en agosto de ese año con un homenaje a Mariano Mores. Fue el 12 de agosto último cuando se apagaron las luces y se disfrutó un mensaje que el mítico autor dejó para los presentes: “Buenas noches amigos de siempre. Les dejo mi corazón y quedan en compañía de mi orquesta”. Traspasó, con humildad, la batuta a su nieto Gabriel, que repasó junto a la Orquesta Lírica Popular -creada por Mores junto a Martín Darré- sus mayores éxitos ante la ovación del público. Cuentan que el maestro vio el concierto por el sistema de streaming de la web del Teatro. Fue su última vez en el Colón, donde es velado desde este miércoles a las 18.