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Ópera
4 de Diciembre de 2015

Parsifal: un festival sagrado en el siglo XXI

El cierre de la temporada lírica no podía ser de otra forma: como una previa de la grandilocuencia artística pretendida de cara a la continuidad que espera forjar en la anunciada temporada 2016, Parsifal vuelve al Teatro Colón tras 29 años.

El festival sacro –el modo en que eligió etiquetarla su autor- de Richard Wagner llega por 15º vez a Buenos Aires, por doceava vez al Colón, por primera vez en este siglo y, definitivamente, con la obligada relectura de los directores de ocasión. Marcelo Lombardero y Alejo Pérez, régie uno y director orquestal el otro, pusieron su mirada al servicio de la puesta y, han reiterado en diversas entrevistas previas, “aggiornaron” el argumento.

De la mirada sacro, de la religión, el pecado y la redención han quedado las ideas fuerza, aunque han preferido reivindicar –trazar continuidades- con el festival profano que significara la Tetralogía wagneriana y hacer a un lado, al menos en parte, la pesada carga religiosa. Es, además, una forma de retomar lo que habían comenzado en el Teatro Argentino de La Plata.

Así y todo, Parsifal es un material de excelsa partitura y de complejo argumento. La densidad conceptual de un mundo sagrado que promovió incluso una acalorada disputa entre Wagner y su, hasta entonces, amigo Friedrich Nietszche.

Lombardero se embarcó en la tarea con una premisa: trasladar el festival sagrado ideado en términos de una sala como Bayreuth a otras, al estilo del Colón o Garnier, en París, que dan tanta relevancia a la sala como al escenario. Y lo hizo con la noción de devolver la centralidad al espectáculo y al vínculo del teatro de ideas wagneriano con los receptores.

La esencia, diría otra reconocida corriente, es la misma: el teatro es, en sí, una ceremonia, aunque se la nombre de otro modo. Bajo esa consigna es que Parsifal –sea teatro, sea ópera, sea festival sacro u otra la etiqueta- llega a los espectadores del Colón tres décadas después.

El método de Lombardero es el de la resignificación. El de retomar a Wagner con toda su carga y pasarla por el tamiz del siglo XXI. La virtualidad, la relación del hombre con la tecnología y el medio ambiente son ejes novedosos para una relectura de este clásico de 1882. 

Parsifal se presenta en el Teatro Colón el 4, 7, 9 y 11 de diciembre. La última función será transmitida en vivo de manera gratuita para todo el mundo a través de ColónEnVivo.